La conmemoración de los 97 años de la huelga y masacre de las bananeras en Ciénaga, Magdalena, realizada del 2 al 6 de diciembre, reunió acciones académicas, pedagógicas, culturales y políticas orientadas a preservar la memoria histórica y enfrentar el olvido. El evento evocó el dolor por la crueldad e impunidad de la masacre y, al mismo tiempo, la dignidad del legado de lucha dejado por los trabajadores y trabajadoras.
La participación de descendientes de las familias obreras, expresiones artísticas y homenajes —en especial a la maestra e historiadora Tila Uribe— permitió rescatar historias silenciadas, como la de las mujeres sindicalistas. Por primera vez, un presidente de Colombia, Gustavo Petro Urrego, acompañó la conmemoración y se pronunció sobre este episodio de violencia política, señalando las responsabilidades del Estado, el Ejército, la United Fruit Company y los gobiernos de la época.
La conmemoración reafirmó la exigencia de verdad, justicia y garantías de no repetición, así como los avances hacia una reparación integral colectiva. De cara al centenario, el proceso se plantea como una oportunidad para transformar la realidad y evitar que nuevas generaciones vivan bajo el peso del olvido y la impunidad.