Cinco años después del estallido social, la Audiencia Pública Popular volvió a convertirse en un espacio de memoria, escucha y resistencia colectiva. Durante la jornada del viernes, las voces de las víctimas, organizaciones sociales y comunidades recordaron que la exigencia de verdad, justicia y reparación sigue vigente frente a la impunidad y la violencia estatal.
Cada testimonio reafirmó que la memoria no solo preserva lo ocurrido, sino que también se convierte en una herramienta de dignidad y lucha. Mientras existan comunidades organizadas, relatos vivos y resistencia popular, continuará la defensa de un país donde los derechos humanos sean garantizados para todas y todos.