Ha pasado un año desde aquel 11 de septiembre de 2025, cuando la vida de Alan Valencia, un joven de apenas 17 años, fue arrebatada en el barrio Los Pinos de Buenaventura. Un año desde que el dolor atravesó a su familia, a sus amigos, a sus compañerxs de estudio y a una comunidad que aún se pregunta por qué.
Hoy, un año después, nos encontramos nuevamente para abrazar su memoria y mantener vivo su nombre. Porque recordar a Alan es también negarnos a que su historia quede sepultada en el silencio y el olvido. Es mantener abierta la pregunta por la verdad y la justicia.
¡Alan vive, la lucha sigue! no es solamente una consigna. Es una expresión de memoria, de dignidad y de resistencia. Es la decisión colectiva de no acostumbrarnos a la violencia, de no permitir que la muerte de un joven se convierta en una cifra más y de continuar caminando junto a quienes exigen verdad y justicia.
En Buenaventura seguimos defendiendo la vida. En medio de las dificultades, la alegría, el amor, la solidaridad y la dignidad de sus comunidades continúan abriéndose camino frente a la violencia y la muerte.
Un año después, Alan permanece en nuestra memoria. Su nombre sigue presente y su historia nos convoca a continuar.
¡Alan vive, la lucha sigue! ✊🏾